Termine de peinarme y sentí un vacío, el que desapareció al salir del baño y ver a A en la cama, hice un pequeño chiste y continúe con lo mío.
Bajamos y nos despedimos, declaramos nuestro y amor, buenos deseos, buenas vibras y felicidad...
Bajamos y nos despedimos, declaramos nuestro y amor, buenos deseos, buenas vibras y felicidad...
Salí por completo de la casa y encenci un cigarro (quiero dejar de fumar).
Cerré el portón y lo volví a sentir sabía y se muy bien que no es nuevo, todo estaba olvidado o oculto en mi ser para hacerse presente...
Cerré el portón y lo volví a sentir sabía y se muy bien que no es nuevo, todo estaba olvidado o oculto en mi ser para hacerse presente...
Lo he sentido muchas veces en el pasado, siempre se ha hecho presente los días domingos, nunca ha cambiado de día, de hora tal vez pero jamás de día, llegó un punto en que lo llame "la mierda de los domingos".
Recuerdo mucho tiempo atrás, muchisimo, antes de fumar la astronómica cantidad que fumo ahora, antes de A, antes de conocer el sexo, antes de inicial mi tratamiento, antes de que mis padres se separaron.
Un domingo, no se que año, no que mi edad, dolo se que fue entre 5° y 8° básico, los domingos siempre eran mi día de regresar las películas (vhs) rentadas los viernes después de clases.
La puntualidad es algo que siempre está presente en mi, el vídeo club lo abrían a las 16:30 y a las 16:00 estaba siempre en la plaza sintiendo este vacío, como si algo me faltará pero no se que, como un vacío entre el pecho y el estómago, algo raro, tenía temblores, mi cerebro trabajaba el triple y enmudecia pensando en mi mundo de fantasía, donde reinaba, donde estaba solo, donde las cosas salían a mi manera, eso me alegraba pero había tardes de domingo donde lloraba en el baño, pensaba que los chicos de mi edad usaban sus baños para masturbarse y hacer sus necesidades y no para llorar.
Toque fondo cuando me sentí tan miserable, inútil, infeliz, desdichado que llore en público, en la plaza, no había mucha gente por ser domingo pero lloré y me asusté mucho por que no podía detenerme, recuerdo desear mi cama y nada más, quería acostarme y que ese molesto y doloroso sentimiento se fuera.
Recuerdo mucho tiempo atrás, muchisimo, antes de fumar la astronómica cantidad que fumo ahora, antes de A, antes de conocer el sexo, antes de inicial mi tratamiento, antes de que mis padres se separaron.
Un domingo, no se que año, no que mi edad, dolo se que fue entre 5° y 8° básico, los domingos siempre eran mi día de regresar las películas (vhs) rentadas los viernes después de clases.
La puntualidad es algo que siempre está presente en mi, el vídeo club lo abrían a las 16:30 y a las 16:00 estaba siempre en la plaza sintiendo este vacío, como si algo me faltará pero no se que, como un vacío entre el pecho y el estómago, algo raro, tenía temblores, mi cerebro trabajaba el triple y enmudecia pensando en mi mundo de fantasía, donde reinaba, donde estaba solo, donde las cosas salían a mi manera, eso me alegraba pero había tardes de domingo donde lloraba en el baño, pensaba que los chicos de mi edad usaban sus baños para masturbarse y hacer sus necesidades y no para llorar.
Toque fondo cuando me sentí tan miserable, inútil, infeliz, desdichado que llore en público, en la plaza, no había mucha gente por ser domingo pero lloré y me asusté mucho por que no podía detenerme, recuerdo desear mi cama y nada más, quería acostarme y que ese molesto y doloroso sentimiento se fuera.
Años después cambio y antes del tratamiento lo trataba con cigarros y amitriptilinas y dormía lo máximo posible para mi.
Iniciando en tratamiento era sólo un cuadro depresivo, el domingo me deprimida y hoy me siento igual y no me quiero sentir igual.
No debería sentir este vacío ni estas ganas de llorar.
Tengo todo lo que necesito, pocos pero buenos amigos, un trabajo, mis estudios...
Iniciando en tratamiento era sólo un cuadro depresivo, el domingo me deprimida y hoy me siento igual y no me quiero sentir igual.
No debería sentir este vacío ni estas ganas de llorar.
Tengo todo lo que necesito, pocos pero buenos amigos, un trabajo, mis estudios...
Y por supuesto tengo a A, la persona con la que elijo vivir, la persona que amo, la persona con la que quiero estar para siempre y por siempre, el amor de mi vida.
Me gustaría abrazarlo ahora, que el me abrace fuerte y no me diga nada, dolo sentir sus brazos, su cuerpo, su olor.
Me aterra la idea de que no sólo sea un día y que se extienda e interfiera en mi vida...