domingo, 5 de febrero de 2017

Ropa

A la mayoría de las personas les encanta y disfrutan comprando ropa nueva y probándose ropa en las tiendas, bueno, yo no soy una de ellas, pertenezco a ese pequeño porcentaje que no disfruta hacerlo, para mi es una tortura.
Creo que el motivo es que he superado los desordenes alimenticios pero siguen ocultos y cuando me pruebo ropa en las tiendas salen a la superficie otra vez y me cuestiono mi cuerpo, y lo odio y me odio a mi y vienen los antojos de entrar en un baño, sentarme en el suelo, encender un cigarro y vomitar todo lo que este en mi estomago y recuerdo la sensación que sentía al vomitar, cada vomito era un paso para adelgazar y ser delgado, también mi cerebro comienza a evadirse de la situación y empiezo a pensar en que esas personas no son felices, los que están en los probadores cerca mio son falsos, son infelices, tienen depresión y pronto se suicidaran y trato de adivinar por que están tristes, como son sus familias y amigos, sus habitaciones, sus relaciones, que hecho ocurrirá que decidirán suicidarse, y los observo busco errores que los hagan imperfectos, orejas, nariz, ropa que se prueban que yo jamas usaría, por ejemplo unos pantalones color crema o de colores vivos, verdes, azules fuertes, esos pensamientos me tranquilizan por un rato hasta que estoy tan concentrado que me entran ganas de abrazarlos y decirles que todo estará bien y comienzan nuevos pensamientos, esas personas llorando invitándome un trago para desahogarse de la mierda de vida que tienen.
A lo largo del tiempo aprendí técnicas para no sentirme mal al probarme ropa o al comprar ropa y lo que mejor me funciona es tomar un neuryl, al hacer ese proceso con neuryl en mi cuerpo no sentía inseguridades, no odiaba ni a mi cuerpo ni a mi, el problema es conseguir neuryl.
Por eso no disfruto comprar ropa para mi y tengo mis preferencias si es negro es bueno, me gusta vestirme de negro, con A he aprendido a usar colores y ya no lo siento como un disfraz, antes me sentía incomodo usando jeans y una polera de un color diferente al negro, lo sentía como un uniforme, era falso, no me sentía como yo, eso ya termino hace mucho tiempo.
Me gustaría ser como esas personas que disfrutan comprando ropa, que se sienten seguros con su cuerpo, yo prefiero comprar libros o películas en lugar de ropa, y eso solo tiene que ver por los problemas que me causa probarme ropa en las tiendas, espero que eso cambien luego y todo se transforme en un amargo recuerdo que enterrare en mi cerebro justo con todo lo que me guardo para mi.
Con A todo se vuelve mas sencillo y no me provoca tanto terror probarme ropa nueva, con A puedo estar en boxers, dormir con boxers en la noche y no me complica mi cuerpo, nuestro amor es gigante y me hace ser el hombre mas feliz del mundo.